El libro está compuesto de tres partes: travesía, cartografía y las dos ciudades. Es un mapa. ¿Indica un camino de ida o de regreso? Dependerá de cada lector. La poeta dirá en un verso lo siguiente: No tengo vocación para marcharme / me sujeto al lugar como la hierba. También nos advierte que los pensamientos toman el ritmo de los lugares y esto será crucial en todo el libro. Dos realidades que aluden a un verse al espejo como Narciso, pero este (el espejo) se vuelve ventana y puerta hacia lo otro, es decir, lo mismo.
Los epígrafes de historias infantiles como Alicia en el país de las maravillas, El viaje de Chihiro o Donde nacen los monstruos, nos hablan del mundo real y el imaginario, ambigüedad que lleva a decir a la voz poética lo siguiente: las ciudades nunca se muestran del todo / pero nos vamos convirtiendo en ellas.
Reseña por: Zorian Ramírez Espinoza